
Era en el casco antiguo, según se confirma con la lectura de la noticia, donde tuvo lugar la retención.
Sucede a veces que los mayores errores se escapan entre las letras de mayor tamaño.
Si nada más salir del taller se me cae el tubo de escape: me quejo. Si el médico se equivoca en su prescripción médica: me quejo. Si voy a un restaurante y sale una cucaracha entre el arroz: me quejo. Cuando veo un trabajo mal hecho, perjudicando a mi lengua: hago un blog.
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